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Accidente Aéreo en Nueva York: El piloto Chesley Sullenberger III, salva la vida de 155 personas que iban en el vuelo 1549 de US Airways

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Accidente aéreo en Nueva York: Vuelo 1549 de US Airways se salva de tragedia, gracias a su PilotoUn avión Airbus 320 de la aerolínea US Airways con 150 pasajeros y cinco tripulantes a bordo, cayó el jueves 15 de enero sobre las heladas aguas del río Hudson, a menos de cinco minutos después de haber despegado del aeropuerto La Guardia en Nueva York.  El piloto de la compañía US Airways, Chesley Sullenberger, que salvó la vida a 155 personas en un amerizaje sobre el río Hudson en Nueva York, es graduado de la Academia de la Fuerza Aérea de EEUU.

El accidente se produjo cuando al parecer una bandada de ocas o gansos impactó contra el aparato y destruyó el interior de ambas turbinas, afirmó Laura Brown, portavoz de la FAA.

El Airbus 320 con 150 pasajeros y cinco tripulantes a bordo, despegó el jueves a las 3:26 p.m. Locales (21:26 GMT) desde el Aeropuerto La Guardia de Nueva York rumbo a Charlotte, en Carolina del Norte.

Dos minutos después de despegar, cuando el Airbus A320 de la aerolinea US Airways apenas había alcanzado una altitud de 900 metros, el capitán Chesley Sullenberger tuvo que tomar sin lugar a dudas, la decisión más importante y arriesgada de su vida.

«Hemos sufrido un doble impacto por aves»

comunicó escuetamente al centro de control que dirige el tráfico aéreo en los cielos de Nueva York.

Tras una fuerte sacudida sobre el avión, el piloto notó una súbita pérdida de potencia en los dos motores del aparato y cómo los instrumentos de vuelo pedían un aterrizaje de emergencia.

De inmediato Chesley Sullenberger se dio cuenta de que era imposible regresar al aeropuerto de La Guardia. A vista de pájaro, Sullenberger, que no está familiarizado con la red de aeropuertos que rodea la ciudad de los rascacielos, notó la existencia de una pista de aterrizaje a pocos kilómetros de distancia.

«¿Qué aeropuerto es ese?», preguntó a la torre.

«Teterboro, en Nueva Jersey», le contestó un controlador, quien dio instrucciones a la tripulación para que se aproximara a sus pistas.

Pero no había tiempo para tanto.

Entre los rascacielos de Manhattan «apenas unos metros más abajo» y los densamente poblados suburbios de Nueva Jersey al frente, se abría sólo una posibilidad para evitar la catástrofe: las heladas aguas del río Hudson, muy apacibles la tarde del jueves 15 de enero, casi invitando a posarse sobre ellas.

Al menos eso fue lo que definitivamente pensó el capitán Chesley Sullenberg, quien comunicó a los controladores su intención de amerizar o acuatizar sobre el río.

El avión descendió con rapidez y sobrevoló el transitado Puente George Washington (que divide al estado de Nueva York de Nueva Jersey) a apenas unos 900 pies (272 metros) de altura. Luego continuó su precipitada bajada hasta acuatizar a la altura de la Calle 48 del centro de Manhattan, casi frente al Museo del Portaviones Intrepid.

Es incuestionable que una vez tomada la decisión, vino la gran proeza de este gran piloto y hombre que, probablemente con alguna dosis de suerte, logró que la panza del Airbus se deslizara suavemente sobre las grises aguas del Hudson sin que ninguna de las 155 personas a bordo resultara herida.

Una maniobra de amerizaje perfecta.

La velocidad de reacción y la maestría demostrada en el pilotaje por Chesley Sullemberger, convirtieron el jueves 15 de enero, lo que podía haber sido la historia de una tragedia en el corazón de la ciudad de Nueva York, en una de heroísmo.

El pasajero Joshua Peltz fue el encargado de abrir una compuerta de emergencia.

"Abrí la puerta y dejé salir delante mío a la primera mujer en la fila", contó a CNN.

"En ese momento, el ala todavía estaba por encima de la superficie".

Tras abrirse las puerta de emergencia sobre las alas, se inflaron automáticamente los toboganes. Los atónitos pasajeros salieron ordenadamente por los toboganes inflables y esperaron de pie sobre las alas flotantes del avión a las numerosas embarcaciones que acudieron a su rescate.

Operación de Salvataje

"La gente salió caminando por las alas. Luego llegó otra embarcación al lugar y después otras dos", relató Keitt.

"Había como 30 ó 40 personas sobre las alas. Nadie gritaba, nadie entró en pánico".

Cuando las alas se llenaron de gente, alguien abrió las puertas de emergencia en la parte delantera.

Para ese momento ya había barcos y ferris que habitualmente cruzan el Hudson y transportan pasajeros entre Manhattan y Nueva Jersey esperando para trasladar pasajeros hasta las dos orillas del Hudson. Y los helicópteros de las autoridades sobrevolaban también el lugar del siniestro, lanzando al agua salvavidas y submarinistas que ayudaron en el proceso de rescate, iniciando así una de las operaciones de rescate más espectaculares y exitosas de la historia de la aviación.

En sólo 90 segundos, los 155 ocupantes del Vuelo 1549 de la compañía US Airways evacuaron de forma ordenada el aparato, que rápidamente se llenaba de agua. Chesley Sullenberger fue el último en salir después de recorrer el pasillo de la nave dos veces, para asegurarse de que no dejaba a ningún pasajero atrás.

El accidente se produjo en uno de los días más fríos de lo que va del invierno, en momentos en que el área metropolitana de Nueva York era azotada por una oleada de gélidas temperaturas. Reportes meteorológicos señalaron que la temperatura en la zona era de 20 grados Fahrenheit (-6 grados Centígrados).

"Todo el mundo estaba congelándose",

cuenta Analia Rodríguez, que participó en las operaciones de socorro.

"Nuestra principal preocupación era la hipotermia. Cubrimos con frazadas a una 50 personas".

Varias decenas de personas tuvieron que ser trasladadas a tres hospitales de Manhattan y uno de Nueva Jersey, donde la mayoría recibía tratamientos por hipotermia, y es que la temperatura exterior en el momento del accidente era de casi siete grados bajo cero.

Desde la costa se pudo ver a varias decenas de sobrevivientes parados sobre las alas del avión, algunas con chalecos salvavidas amarillos, mientras eran rescatadas por las embarcaciones que rodearon la nave.

Algunas de las 155 personas que iban en el Vuelo 1549 de US Airways manifestaron públicamente de forma enfática los satisfechos que se sentían de estar vivos; algunos hasta cantaron alabanzas para rendirle tributo al veterano piloto, quien tiene más de 19 mil horas de vuelo, tiene experiencia militar y es un instructor certificado de vuelo.

Habrá que esperar varias semanas hasta que se determinen las causas exactas del accidente del avión de US Arways y, sobre todo, a qué se refería el piloto cuando comunicó a la torre lo del «doble impacto». Según las autoridades aeronáuticas, ninguna compañía aérea había reportado hasta ahora ningún caso de impacto de aves en el espacio aéreo de Nueva York, uno de los más congestionados del mundo. El otro aspecto importante es que los aviones con dos turbinas, como el modelo siniestrado, pueden volar perfectamente con un solo motor.

Según testigos el avión realizó el "acuatizaje" fluvial con un ángulo bastante leve y provocó un gran desplazamiento de agua al impactar la superficie.

Expertos en aviación entrevistados por los medios estadounidenses dijeron que fue difícil aterrizar el avión en ese ángulo. Si Sullenberger hubiera cometido algún error, el fuselaje probablemente se hubiera fracturado y llenado de agua al entrar en contacto con el río.

El jueves 15 de enero en horas de la noche, el caparazón del accidentado Airbus 320 de US Airways fue arrastrado a la orilla del Río, y el viernes permanecía amarrado en Battery Park de Manhattan; para muchos los restos del avión son una especie de santuario para recordar el heroísmo y la habilidad de Chesley Sullenberger.

 

Hablan los Protagonistas

Momentos después de que el avión, un Airbus A320 con destino a Charlotte, Carolina del Norte, acuatizó en el río, grupos de rescate rodearon el aparato y salvaron a los 150 pasajeros, dos pilotos y tres azafatas.

Los pasajeros, en tanto, describieron los tres minutos aterradores que pasaron entre el despegue y la caída al río, y luego cómo salieron del aparato, parcialmente sumergido.

Jeff Kolodjay, 31, viajaba con su padre y su hermano y estaba sentado del lado del ala izquierda, vio cómo el motor saltaba por los aires.  De repente, escuchó estallar el motor izquierdo.

"Pensamos que empezaríamos a dar vueltas en círculo, pero no había tiempo", declaró al diario New York Newsday.

“Simplemente estalló y salieron llamas. Empezó a oler mucho como a gasolina. El piloto entonces nos dijo: ‘Prepárense para un impacto fuerte’. Todos empezaron a rezar. Tengo que darle el crédito al piloto, el aterrizaje fue increíble”. 

"Impactamos duramente contra el agua", señaló Kolodjay, tan fuerte que algunas personas golpearon sus cabezas contra el cielo raso.

Otro pasajero de Norwalk, Connecticut, relató: "Sentimos mucho miedo. El piloto dijo que teníamos una emergencia. Todos nos miramos y escuché algunas oraciones. Recuerdo a una mujer que iba con un bebé".

Uno de los pasajeros sobrevivientes, Alberto Panero, dijo en una conversación telefónica a la cadena CNN que escuchó una fuerte explosión inmediatamente después del despegue. "El avión se sacudió un poco y "de golpe empezó a salir un olor a quemado y el avión empezó a girar en otra dirección".

"De pronto, el piloto dijo 'prepárense para un impacto' y ahí comprendimos que tocaríamos agua", contó.

"No me puedo creer que llegara a aterrizar", decía Alberto Panero.

Panero, mientras, arrojaba con calma algo de luz sobre lo ocurrido. "Al principio hubo algo de pánico pero luego hubo algunos, no sé si pasajeros o miembros de la tripulación, que se empezaron a hacer cargo de la situación. Todo estaba oscuro, había humo. Pero en menos de un minuto, quizá en 30 segundos, empezó la evacuación". Panero era consciente de haber vivido "una experiencia cercana a la muerte" cuyo final feliz le llevaba a dar dos agradecimientos: el primero, "al Señor". El segundo, "al piloto".

Algunos compañeros de viaje mostraban pronto los primeros indicios del estado de choque, como Diane Henderson, incapaz de recordar nada. "El avión cayó, no sé qué paso", decía esta mujer ante las cámaras. "Fuimos bajando y bajando hasta que aterrizamos", se limitaba a explicar Jay McDonald, otro de los supervivientes.

Otro pasajero, Fred Beretta, afirmó que Sullenberger realizó un "aterrizaje fenomenal". Beretta se dirigió a la tripulación: "Gracias, gracias, gracias. Espero que alguien les dé un gran premio por lo que hicieron".

El accidente fue observado desde Manhattan por los neoyorquinos y para algunos revivió los malos recuerdos de los atentados provocados por la red terrorista Al Qaeda que secuestró aviones comerciales el 11 de septiembre de 2001. Pero las autoridades aclararon rápidamente que se trataba de un accidente.

"Pensé que estaba viendo la filmación de una película sobre el agua", relató a la Agence France Presse Troy Keitt, un empleado de manutención que observó atónito la escena desde un muelle cercano en Manhattan.

 

Habla su Esposa

La esposa de Sullenberger, Lorrie, dijo a la CNN que no había visto las noticias y que se sorprendió de oír la odisea por la que había pasado su marido.

"He oído a Sully decir a la gente que es inusual que un piloto de aerolínea tenga un incidente en su carrera", comentó Lorrie Sullenberger.

 "Cuando él me llamó y me dijo que había habido un accidente, al principio pensé que era algo menor, pero después me contó las circunstancias y empecé a temblar y salí corriendo a sacar a nuestras hijas de la escuela".

"Es un piloto de pilotos, adora el arte de volar", dijo desde California su esposa Lorrie, asediada por los medios tras la hazaña de su esposo.

Hablan las Autoridades

El hecho fue rápidamente denominado por los medios de comunicación como un "Milagro en el Hudson", y Chesley Sullenberger III, el piloto del aparato, se convirtió de inmediato en el héroe y santo patrón de los pasajeros por haber logrado que su averiado avión acuatizara exitosamente sin desintegrarse en las heladas aguas del río Hudson de Nueva York.

¡Un milagro en el Río Hudson! : "Ha sido un milagro. Se ha evitado un accidente que potencialmente podría haber sido muy trágico", expresó el gobernador de Nueva York, David Paterson, durante una conferencia de prensa en un muelle del río cercano al lugar del incidente.

El presidente George W. Bush elogió  "la destreza y el heroísmo" el comportamiento del piloto y del resto de la tripulación del avión y destacó "la dedicación y altruismo de los equipos de emergencia y voluntarios que sacaron a los pasajeros de las gélidas aguas del río Hudson".

Por su parte, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, felicitó al piloto por su "maravilloso" trabajo y señaló que "lo más importante es que todos están a salvo".  El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, anunció que le dará las llaves de la ciudad a Chesley "Sully" Sullenberger.

“Al parecer el piloto hizo un trabajo magnífico al lograr aterrizar en el río y asegurarse de que todos salieran a salvo”, dijo el alcalde Michael R. Bloomberg, en conferencia de prensa, quien dijo haber conversado telefónicamente con el piloto “Tuve una larga conversación con el piloto, Me dijo que recorrió dos veces el avión después de que todo el mundo estuvo afuera, para asegurarse de que todos hubieran salido”.

El presidente electo de EE.UU., Barack Obama, felicitó al piloto Chesley Sullenberger.

"El presidente electo informó al capitán Sullenberger de lo orgulloso que estamos todos por la tarea que cumplió" en el suave descenso del aparato, dijo el futuro secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

En una comunicación telefónica el presidente electo también agradeció a los tripulantes y a todas las personas que rescataron a los ocupantes del aparato que se dirigía a Carolina del Norte.

La llamada telefónica se dio a conocer después de que en el Congreso los senadores aprobaron una resolución de tributo a Sullenberger y los tripulantes, así como a todos los que intervinieron en el rescate.

La resolución fue presentada por el senador Chuck Schumer, demócrata del estado de Nueva York y patrocinada por la senadora Hillary Clinton, también representante de Nueva York.

Chesley Sullenberger merece "la medalla del Congreso al Honor" por la forma en que se condujo durante la emergencia, dijo Schumer.

Los diarios de Nueva York proclamaron la hazaña: "Héroe del Hudson", tituló el Daily News. "Piloto Superhéroe", proclamó el New York Post. "Dos alas y una plegaria: Cómo el piloto los salvó a todos", anuncia Newsday.

 

Pero, ¿QUIÉN ES EL NUEVO HÉROE?

Chesley Sullenberger IIIEl capitán Chesley Sullenberger III, conocido entre sus conocidos como "Sully", tiene de 57 años, casado y con dos hijas, es residente en Danville, California, es un ex piloto de combate que dirige una firma asesora de seguridad además de pilotear aviones comerciales. Ha estudiado la sicología de las tripulaciones en situaciones de crisis a fin de mantenerlas en funcionamiento.

Chesley Sullenberger III tiene más de 19 mil horas de vuelo en una carrera de 40 años como piloto. Entre 1973 y 1980 sirvió en la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) como piloto de aviones de combate F-4 Phantom II y oficial de instrucción en Europa y el Pacífico. Tras siete años en el ejército, se integró en la aviación comercial donde pasó un tiempo entrenando y evaluando nuevos pilotos, a aquellos que cambiaban de modelo de avión o a los que ascendían al puesto de capitán. Además fue un investigador de accidentes aéreos para un sindicato de pilotos.

Asimismo fue comandante de misión durante un ejercicio "Red Flag" en la base Nellis de la Fuerza Aérea en Nevada.

El ingeniero civil Robert Bea, cofundador del Centro para la Administración de Riesgos Catastróficos, de la Universidad de California en Berkeley, dijo que no podía concebir a muchos pilotos más capacitados que Sullenberger para hacer descender una aeronave tan suavemente.

"Cuando un avión está a punto de estrellarse con mucha gente que confía en uno, es como enfrentar una prueba", afirmó.

"Sully lo demostró en la práctica. Lo había estudiado, lo había ensayado, se lo había grabado en su mente".

Chesley Sullenberger se convirtió en un héroe el jueves 15 de enero del 2009 al acuatizar Airbus 320 de US Airways con 155 personas a bordo y conquistó elogios de pasajeros y tripulantes del vuelo 1549 de US Airways, además del alcalde y gobernador de Nueva York, un club de admiradores en la Internet, así como del presidente George W. Bush.

Los aviones comerciales no están diseñados para planear, aunque ocasionalmente puedan hacerlo.  Chesley Sullenberger posee el título de piloto de planeadores, un factor que ha podido ser decisivo para el éxito de su amerizaje.

Chesley Sullenberger, que ha piloteado para US Airways desde 1980,  es presidente de Safety Reliability Methods, una firma de California que emplea "el mundo ultraseguro de la aviación comercial" para brindar asesoría sobre seguridad en otros ámbitos, según el cibersitio de la empresa.

 

 

 

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busy
Actualizado ( Sábado, 17 de Enero de 2009 23:43 )  

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